

LOS THERIAN
Extraño los días simples y significativos del pasado. Es cierto que, si bien aprovecho las ventajas de la tecnología en la actualidad, disfruto de las redes sociales, la inmediatez, el entretenimiento múltiple, la información a la mano y otros beneficios, anteriormente nunca vi la necesidad de inventar arbitrarias formas de indagar la identidad como hoy lo hace la juventud. Un ejemplo de estas nuevas búsquedas es el fenómeno de los therian. El mundo cambia con las herramienta

Ángeles Nava
20 feb


Dale a tu cuerpo lo que necesita
Atravieso la noche silenciosa por las banquetas arenosas de la cuadra. A lo lejos, el susurro de las calles, los coches y sus luces van escribiendo mis cavilaciones en un ordenador invisible. Cuando las teclas se afinan voy pensando en por qué hago esto de caminar a donde no tengo ganas de ir. Mañana sí, hoy no, digo, y hoy nunca es el día, pero siempre debo hacerlo. Mis pies se niegan a caminar como si hubieran dejado su último ímpetu allá en mi habitación, pero voy empujánd

Ángeles Nava
6 ene


Despedidas
Despedidas Una vuelta de hoja ineludible en el libro de la historia, un armar el frágil rompecabezas que somos de otra forma. No es un descenso, es otra manera de nombrar el vínculo. Algo late en la ausencia como una pequeña sombra en la luz de lo vivido. Abrazos, risas, comer hasta hartarse. Las despedidas nunca lo son cuando sabemos que algo poderoso fluye en nuestras venas para siempre.

Ángeles Nava
24 oct 2025


Atravesar el dolor
¿Se podrá escribir sobre lo que no aciertas a pronunciar cuando el peso de las palabras te supera? Sí. Primero se asoma la emoción, antes de racionalizar, y la intuición creativa. Después el silencio te dicta, poco a poco, las revelaciones. Desde hace unos pocos días hay algo que no puedo terminar de nombrar, hay cierto desencanto en la atmósfera. Tiene sentido si recordamos eventos pasados, algunos hogares estuvieron inmersos bajo el agua, colonias y poblaciones cercanas.

Ángeles Nava
21 oct 2025


Las manecillas
Esa tarde, las manecillas giraron descontroladas, justo en ese punto del espacio donde ya nada era igual, ni el lugar ni el saludo ni el horario ni las palabras ni el aire ni la apariencia de nuestras miradas y nuestros cuerpos. Sin embargo, todo embonó en el presente como ayer.

Ángeles Nava
31 ago 2025
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