

Puerto
Puerto de sueños. Áncora de tiempo. Morada del marinero. Rincón de mujeres con sangre solar. Costa caprichosa con marejadas de pupilas. Testigo de cuerpos con sus sombras. Horas del atardecer postrado en la palmera del flirteo. Conchas enterradas en las historias de arena sobre el agua. Bodegas llenas resolviendo el brillo de los zapatos.

Ángeles Nava
31 ago. 20251 Min. de lectura


El Diablo
Conocí al diablo y debo admitirlo: no tiene rostro, pero puede apropiarse de alguno. Es Él y es otro. Podemos soñar con monstruos o temerle a la oscuridad, aunque Él no se encuentre cerca, pero todo dependerá de dónde ubiquemos la rosa de los vientos. La materia es lodo y barro, íntegra y corrupta, completa e inacabada, verdad y mentira, culpable y víctima; sola se nombra y sola se niega. El diablo no existe, está ahí en un campo eléctrico, fuerte, frágil, moldeable. Ceniza a

Ángeles Nava
31 ago. 20251 Min. de lectura
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