

Las manecillas
Esa tarde, las manecillas giraron descontroladas, justo en ese punto del espacio donde ya nada era igual, ni el lugar ni el saludo ni el horario ni las palabras ni el aire ni la apariencia de nuestras miradas y nuestros cuerpos. Sin embargo, todo embonó en el presente como ayer.

Ángeles Nava
31 ago 20252 Min. de lectura

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